AYUDA A TU CUERPO A ESTAR SANO

Empecemos desde el principio. Como Homo sapiens sapiens que somos todos nosotros, nuestras necesidades son concretas: comer, respirar, relacionarnos… , y hacerlo de la mejor forma posible nos dará la energía necesaria para mantenernos sanos.

Hace miles de años, cuando no existían las neveras, ni la ganadería, ni cultivábamos los campos, nos movíamos en ayunas cuando despertábamos para buscar alimento con la ayuda del sistema nervioso simpático (que nos anima a movernos) y después de movernos y encontrar comida, comíamos, descansábamos y, si ese día había habido suerte, teníamos sexo después de una activación parasimpática (que nos calma). Fisiológicamente somos muy básicos.

El gran problema que tenemos en nuestros días en Occidente es que no necesitamos movernos para ir a cazar o a buscar comida, la tenemos a nuestro alcance, con un simple clic en nuestro ordenador, sin movernos en absoluto, podemos llenar de comida nuestra nevera. Además, los trabajos que realizamos hacen que estemos sentados casi todo el día, llevamos una vida demasiado sedentaria de la que derivan muchos de nuestros problemas. Hemos cambiado completamente la estructura de nuestro día a día pero genéticamente seguimos siendo el mismo Homo sapiens de hace miles de años, preparados para movernos, cazar, recolectar, descansar después… Vivimos en una incongruencia. Hemos perdido nuestro ritmo natural.

Tenemos un sistema inmune estupendamente preparado para enfrentar los grandes desafíos que nos han matado a lo largo de los años, desafíos como: sed, hambre, infecciones, frío, violencia… Situaciones que hoy en día apenas se dan. Y por otra parte, se tiene que enfrentar a nuevos problemas que nunca antes de la Revolución Industrial habíamos tenido: hay abundancia de alimentos, la mayoría de lo que comemos son productos alimenticios de calidad dudosa y con múltiples aditivos químicos desconocidos para nuestro cuerpo, tenemos comida disponible a todas horas sin necesidad de movernos, vivimos con un alto nivel de estrés diario… etc. Y las estrategias que tiene nuestro cuerpo actualmente para arreglar estas situaciones son las mismas que tenía hace miles de años para luchar contra un patógeno, contra el hambre o contra el frío… Nuestro sistema inmune es el mismo que hace miles de años pero los retos han cambiado completamente, por lo que hace lo que buenamente puede con lo que tiene, no llegando a solucionar el problema en muchos casos y cronificando muchas situaciones.

Necesitamos un sistema inmune sano que pueda actuar con la energía necesaria en los momentos adecuados y que esté en reposo cuando no lo necesitamos. Si está activado de manera crónica por un conflicto no resuelto, no puede estar disponible con la intensidad necesaria cuando se requiere de él. Esto es la base de la mayor parte de patologías crónicas.

Tener un sistema inmune saludable es esencial para estar sano. Hay muchas circunstancias en la actualidad que hacen que no pueda estar lo equilibrado que necesita estar.

La psiconeuroinmunología es una de las ciencias que centra su atención en ayudar al sistema inmune a hacer su trabajo. No es suficiente con pautar un tratamiento que alivie los síntomas, debemos ir más allá y ayudar a nuestro cuerpo a que funcione lo más correctamente posible. Que nuestro sistema inmune, nuestro cerebro y nuestro sistema metabólico funcionen bien es esencial. Así como que nuestro estado mental, emocional y espiritual estén en coherencia.

Encontrar equilibrio entre nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu es tener salud.

 

Mar Tárraga

 

Mar
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